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¿Dónde cargar el coche eléctrico? El reto de la infraestructura en zonas rurales

La movilidad eléctrica avanza a gran velocidad en España, pero no lo hace de manera uniforme. Mientras que en grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao es cada vez más común encontrar puntos de recarga en aparcamientos públicos, centros comerciales o gasolineras, en zonas rurales la situación es muy distinta. La escasez de infraestructuras dificulta el despliegue del vehículo eléctrico fuera de los grandes núcleos urbanos, lo que genera la llamada “ansiedad de autonomía” en muchos usuarios potenciales.

La situación actual en España

Según datos recientes de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles (ANFAC), España cuenta con más de 30.000 puntos de recarga públicos. Sin embargo, más del 80% de ellos se concentran en áreas urbanas y en los principales corredores de transporte. Municipios pequeños o zonas rurales, en cambio, apenas disponen de un punto de recarga, y en muchos casos, ninguno.

En los entornos rurales, donde los desplazamientos son largos y los servicios más escasos, la falta de cargadores públicos representa un freno evidente a la movilidad eléctrica.”

Planes de expansión y ayudas públicas

El Plan MOVES III, gestionado por las comunidades autónomas, incluye líneas de ayuda específicas para la instalación de puntos de recarga en municipios de menos de 5.000 habitantes. El objetivo es fomentar la movilidad eléctrica en entornos rurales y evitar que el desarrollo de esta tecnología se convierta en un factor más de desigualdad territorial.

A ello se suma el Reglamento europeo de infraestructuras para combustibles alternativos (AFIR), que obligará a España a desplegar una red mínima de recarga rápida en todo el territorio para 2030, garantizando que haya al menos un cargador cada 60 km en las principales carreteras.

Sin embargo, uno de los grandes obstáculos sigue siendo la burocracia municipal: muchos ayuntamientos retrasan la concesión de autorizaciones para ocupar suelo público con cargadores, lo que ralentiza notablemente los proyectos.

A esto se añaden las dificultades que plantean las compañías distribuidoras de electricidad, que en ocasiones exigen costosos refuerzos de red, aplican plazos largos para nuevas conexiones o no ofrecen capacidad suficiente en entornos rurales.

Soluciones innovadoras en marcha

Más allá de los planes oficiales se tienen que explorar otras soluciones locales:

  • Cargadores comunitarios: ayuntamientos o cooperativas locales instalan un punto de recarga compartido para vecinos y visitantes.
  • Hostelería y turismo rural: hoteles, casas rurales y restaurantes están apostando por ofrecer recarga a sus clientes. Además de un servicio de valor añadido, se convierte en un atractivo para captar visitantes con vehículo eléctrico.
  • Energía renovable local: proyectos piloto de recarga con placas solares y almacenamiento en baterías, reduciendo la dependencia de la red eléctrica tradicional.
  • Financiación con fondos LEADER: los programas de desarrollo rural de la UE ofrecen oportunidades de financiación para infraestructuras de recarga en pequeños municipios, especialmente cuando estas se vinculan a actividades turísticas o a la mejora de servicios para la comunidad.

El papel de las empresas locales

Para las empresas enclavadas en el entorno rural —granjas, cooperativas, bodegas, casas rurales, restaurantes— disponer de puntos de recarga no solo ha de suponer una ventaja competitiva, sino también una oportunidad de negocio. El turismo sostenible está en auge, y los viajeros con coche eléctrico valoran muy positivamente encontrar opciones de recarga en destinos gastronómicos, culturales, naturales o de ocio.

El futuro de la movilidad eléctrica en España no puede quedarse solo en las grandes ciudades. El despliegue de infraestructura en zonas rurales va a ser clave para garantizar una transición justa, accesible y realmente sostenible. Superar las trabas administrativas y de las distribuidoras, junto con la implicación del sector hostelero y el aprovechamiento de fondos europeos como los LEADER, serán pasos decisivos para que el coche eléctrico llegue con fuerza también a la España Rural.